jueves, 18 de mayo de 2017
Logotipos para Sierra, Distribuidora de productos agrícolas
Propuesta de Logotipo para distribuidora de productos del campo, La Sierra, ubicada en la Central de Abastos de la Ciudad de México.
sábado, 6 de mayo de 2017
El vampiro de Barranca del Muerto
En el metro Barranca del Muerto existía un vampiro el cual
era conocido por algunos conductores de metro y de algunos pasajeros que se
quedaban dormidos en alguno de los vagones luego de la media noche.
El origen de tal vampiro se desconoce pero se cree que
tiene algo que ver con los cientos de cadáveres que fueron arrojados en esa
barranca durante la revolución mexicana, otros dicen que el vampiro existía
desde mucho tiempo atrás.
1. El
vampiro era un general muy sanguinario con muchas tierras, las cuáles le fueron
arrebatadas por los españoles durante la conquista, al igual que su familia
antes de la independencia de México, y que debido a un pacto que hizo con la
obscuridad, logró sobrevivir a la muerte, y es que antes de la conquista, hacía
que sus soldados decapitaran a sus enemigos o les arrancaran el corazón y él como
general bebía la sangre.
·
Después de la conquista, el general se convirtió
en un ser sediento de venganza, pues su esposa fue violada por los españoles, y
además fue contagiada de viruela por los españoles, mientras él se encontraba
doblegando a otros pueblos de Mesoamérica, entonces el vampiro después de hacer
un pacto con la obscuridad, ya no se alimentó nunca más de comida normal, sino
únicamente de sangre hasta adquirir la vida eterna, y juró vengarse de aquellos
que destruyeron a su pueblo y sus templos.
·
Peleó en la independencia de México, y peleó también
en la revolución Mexicana, contribuyendo de forma importante pero discreta en
ambas guerras.
·
Al construirse el metro de la CDMX estuvo
viviendo en el interior de varias estaciones hasta que escogió una de ellas
para construir allí una cueva secreta, en un inicio permaneció en Barranca del
Muerto pues años antes logró alimentarse de la sangre de varios cadáveres que
allí fueron arrojados en la revolución, y a otros los salvó de la muerte
convirtiéndolos en vampiros, con lo que desde entonces comenzó a formar una
familia o ejército de vampiros aunque limitado sólo a siete integrantes.
·
Por si fuera poco, después con la aparición de
los medios de comunicación, y en especial del celular e internet, el vampiro
adoptó también esas tecnologías, resultándole más fácil conocer a más personas así
como la situación de su país lo cual le hizo que ahora en el sigo XXI queira vengarse
de los opresores de su país, y de recuperar los ideales de la independencia y
la revolución mexicana, que era básicamente devolverle la tierra a los
indígenas.
domingo, 19 de marzo de 2017
miércoles, 25 de enero de 2017
martes, 18 de octubre de 2016
viernes, 6 de mayo de 2016
Mosquitos Mini Dracula
Mosquitos
Mini Drácula.
Una Colonia de mosquitos llamada “Guerrero” en Cuernavaca por la colonia Pradera, han vivido por muchos años y décadas inclusive, primero en el agua sucia en la alberca de una residencia abandonada y después cuando los dueños decidieron llenarla de tierra, los pequeños voladores tuvieron que mudarse a los charcos que se forman en temporadas de lluvia entre las plantas, la tierra y el pasto.
Melissa es una chica de diecisiete años que vive con su familia en una casa justo al lado de la residencia antes mencionada, y cuando ellos decidieron también construir una alberca, la Colonia Guerrero aprovechó para depositar allí sus larvas al menos cuando el agua comenzaba a ponerse sucia.
Al llegar la primavera del 2016 en Cuernavaca, la mosco hembra más cotizada de la colonia Guerrero se llama Xochitl y ella es considerada la mejor cazadora de la colonia e incluso de toda la Ciudad. Después de convertirse en la mejor picadora de su generación, llegando a obtener todos los hilos, incluso el negro avanzado como si fuera karate, quedó preñada de un mosquito macho muy bueno en el baile, por lo que ahora sí tuvo la necesidad de alimentarse únicamente de sangre para dársela a sus larvas.
Como siempre, Xochitl, quien antes sólo se alimentaba del néctar de las flores, comenzó a sorprender más que nunca a toda su Colonia, con su enorme destreza y valentía. Una noche antes de desovar sus larvas, al ritmo de la canción It´s oh so quiet de Bjork, Xochitl camina sobre la piel de una de sus víctimas evitando que despierte, y justo en la parte en que la la cantante suelte un grito Xochitl entierra su aguja para extraer el líquido.
Cabe mencionar que frecuentemente los mosquitos macho tienen que arriesgar su vida y morir para distraer a los humanos y así que las hembras sean quienes obtengan el líquido de los humanos. Últimamente el factor que más ha impactado a los mosquitos es el cambio climático pues ha habido menos días con sol por lo que han tenido que adaptarse a esos cambios tan drásticos.
Su marido mientras tanto se encuentra preparando lo que será su hogar, limpiándolo y a la vez bailando salsa y cumbia. En sus ratos libres se pone a pensar cuáles serán los nombres que pondrá a las más de cien larvas que tendrá su esposa.
Xochitl mientras tanto estuvo escuchando en días anteriores decir a muchos humanos la palabra chikungunya aunque la entiende un tanto distinta. Cree que debe tratarse de algo muy poderoso a lo que los humanos temen, y por esa razón decide bautizar a una de sus larvas con el nombre de Chingón, siendo quien lo posea la mejor de todas sus larvas que por lo general es la primera hembra en convertirse en mosquito.
Xochitl se sorprende mucho al ver que la primera larva en convertirse en mosquito, aunque sea por un segundo, no es una hembra sino un macho y que además es el más hábil de todas sus larvas. Ante semejante acontecimiento, Xochitl y su familia deciden enfrentar a la larva macho y y a la segunda larva hembra para ver quien de los dos merece ganarse el nombre de Chingón, y para sorpresa de todos el macho la vence a ella en velocidad y destreza.
Para celebrar el bautizo de Chingón y las demás larvas se organiza un baile en el que los machos son quienes presumen a las hembras sus piruetas y maalbares en el aire, tratando así de conquistarlas y ser los siguientes afortunados en procrear una familia.
Chingón se desarrolla rápidamente al igual que sus hermanos y él a diferencia del resto de los machos, se entrena a escondidas al igual que las hembras, para también llegar a ser un picador o “cazador” como ellos lo llaman.
Chingón además durante su juventud se enamora de una humana, “Melissa” a quien conoce cuando ella se encuentra nadando en su alberca junto con unos amigos, uno de ellos el cual quiere con ella y más adelante se convierte en su novio pero sólo por un par de días pues ella le parece insoportable y muy demandante y empalagosa, por lo que ella pasa varios días desconsolada. Es curioso que Melissa se siente vacía y cuando le pica un mosquito siente que se vacía aún más pero le gusta imaginar que muere desangrada.
A lo largo de varias generaciones la comunidad “Guerrero” se ha alimentado de la familia de Melissa que se apellida Castillo y de otras tres familias alrededor. De todas las familias, Melissa es quien más lee y ve películas de vampiros y en consecuencia de sus gustos y de otros jóvenes desde la niñez, algunos mosquitos en la colonia han adoptado ciertas costumbres totalmente anormales como dormir en ataúdes hechos con hojas o tierra que los mismos machos crean, e inclusive también ha provocado que otros mosquitos se cambien el nombre a Drácula o el de los protagonistas de películas como Crepúsculo.
Chingón conoce a Melissa en la intimidad cuando ve precisamente las películas de esa saga y sueña con tener un novio como Edward Cullen que esté dispuesto incluso a dar su vida por ella. Chingón quiere ser esa persona y le da pequeñas pruebas de amor como pintar corazones de sangre en su pared con la sangre de otros humanos, incluyendo su hermano que la molesta mucho.

Mosquitos por Gilberto Barranco Lomes se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
lunes, 7 de marzo de 2016
jueves, 4 de febrero de 2016
lunes, 18 de enero de 2016
viernes, 11 de diciembre de 2015
sábado, 18 de abril de 2015
miércoles, 11 de marzo de 2015
Biohackers Capítulo 1 Parte 1
Biohackers
En una
noche cálida y despejada, una plataforma de metal situada misteriosamente entre
un pasto seco, se activó en repetidas ocasiones para que importantes
personalidades de la tecnología, la política y la religión de distintos países,
tuvieran acceso a las instalaciones de una corporación de biotecnología llamada
Nanoblue.
A diez metros bajo la meseta de Decán en Karnataka,
India, cuatro cómodos sillones de piel ubicados en la recepción resultaron
insuficientes para los distinguidos invitados quienes fueron atendidos por
edecanes de rasgos afilados, labios carnosos y ojos expresivos. En un elegante
salón había una gran mesa rectangular, que decorada de forma sugestiva, sería
horas más tarde el punto de encuentro para una noche de celebración.
Diversos experimentos y proyectos, muchos de ellos
controvertidos para la comunidad científica internacional, se encontraban en
desarrollo desde hacía varios años bajo este piso y en el resto del edificio.
El acontecimiento que estaba a punto de ocurrir en el nivel más cercano a la
superficie provocaba que más de un científico se desenvolviera con
intranquilidad, y no era para menos si ese día era la culminación de un gran
esfuerzo, posible gracias a una aplicación realizadas del lenguaje de
programación para bioingeniería más avanzado hasta la fecha. Por capricho de su
desarrollador se llamaba Maya tal y como la cultura prehispánica que habitó el
estado de Yucatán en México. Lo tenían instalado los ordenadores del último
piso y de acceso más restringido, justo por debajo del área destinada a los
proyectos de biotecnología.
Su creador había sido un temible programador llamado
Leonardo Stocker, su nariz grande y párpados caídos se volvieron mundialmente
famosos al desaparecer por un tiempo a Fakebook, la red social más importante
en el planeta. Como la mayoría de sus delitos los cometió en Mexico, fue
sentenciado a pasar años, sin acceso a ninguna computadora, en la prisión de máxima seguridad de Almoholoya 2. Además de casi
eliminar a Fakebook, por parecerle que controlaba el mundo entero, era culpable de afectar los sistemas
informáticos de las corporaciones más importantes del mundo. Su capacidad para
desarrollar el primer lenguaje de bioprogramación fue descubierto por el
misterioso y reconocido doctor Jacob Moore, director de Nanoblue, quien optó
por sacar ilegalmente al hacker de la cárcel y obligarlo a desarrollar el
lenguaje Maya, con el cual deseaba crear seres posthumanos, incluído su primer
hijo.
El día que
se había previsto el nacimiento de dicha criatura, Leonardo se situaba a un par
de metros de un moderno quirófano que había sido construido en el complejo
subterráneo; si el recién nacido resultaba conforme a lo programado con el
lenguaje Maya, Moore le perdonaría los enormes daños financieros que le ocasionó
en el pasado transfiriendo dinero de sus cuentas bancarias, pero si por el
contrario tenía algún defecto, lo asesinaría lenta y brutalmente.
El quirófano era similar a una sala de
interrogatorios ya que contaba con un cristal polarizado, así como con bocinas
para que Jacob y Leonardo Stocker pudieran presenciar el alumbramiento. Cerca
de ellos había una puerta para restringir el acceso al quirófano, detrás de
ésta estaban los invitados que pertenecían a una sociedad llamada el grupo
Raeliano, quienes apoyaban el transhumanismo al extremo, financiando la
creación de una raza superior o de androides que remplazaran a los humanos en
ciertas tareas.
En ese momento Leonardo estaba preocupado por el
éxito del plan que desarrolló con ayuda de Jack Smith, su único amigo en
Nanoblue, un tipo gracioso que estudió ingeniería electrónica en la Universidad
de Massachusets, y que tras graduarse entró al área de mantenimiento en
distintas plantas y reactores con energías alternativas. Tras acumular varios
años de experiencia, Nanoblue le hizo una atractiva oferta de trabajo y así se
fue a vivir a la India para integrarse a un equipo a cargo de la supervisión y
control de suministro de energía en el complejo subterráneo. A pesar de que a los pocos días con este empleo
comenzó a extrañar todo lo que había en la superficie, especialmente la comida
típica hindú, decidió soportar los tres años que duraba su contrato con tal de
recibir una pensión que le permitiría vivir cómodamente el resto de su vida, a
cambio de no revelar absolutamente nada de la corporación.
La amistad entre Leonardo y Jack inició cuando se
conocieron durante una fiesta organizada por los altos administrativos de
NANOBLUE para entretener a sus empleados en una de las pocas veces que se les
permitía salir a la superficie. En ese año, la fiesta se celebró en una lujosa
mansión deshabitada en la playa de
Varkala en el estado de Kerala, y se contrataron a numerosas bailarinas
exóticas para deleitar a los científicos e ingenieros, quienes en su mayoría
fueron incapaces de intimar con ellas aunque hubo quienes si se liberaron de
todo el estrés que les ocasionaba el trabajo. Tras algunas rondas de cerveza, Jack sacó a relucir su
talento musical con un simulador de bandas musicales y Leonardo comenzó a
reírse de cualquier chiste y después a bailar Salsa Electrónica. Transcurrido
el tiempo, el programador y el ingeniero en electrónica, comenzaron a platicar
de temas variados acariciando la piel tersa de dos bailarinas indias, y
después, el exceso de alcohol hizo que contaran anécdotas imaginarias y
comenzaran a balbucear. Ya casi de madrugada, Jack y Leonardo caminaron
tambaleándose hasta unas piedras artificiales en forma de asientos situadas
bajo un árbol; en ese lugar, Stocker se atrevió a revelar a su nuevo amigo, sus
sentimientos en contra de Jacob Moore y los polémicos proyectos tecnológicos en
los que estaba metido, así como información ultra secreta de lo que él
realizaba en el piso de mayor profundidad en el complejo subterráneo. Jack
quedó profundamente consternado y casi de inmediato se confabuló con Leonardo
para detener a al director de Nanoblue y su peligrosa obsesión por dominar al
mundo.
Al día
siguiente, cuando los dos tenían la mañana libre para recuperarse de la fiesta,
comenzaron a buscar datos relevantes para desarrollar un plan que les
permitiera acabar con las operaciones del laboratorio secreto, esperando que la
tarea del primer lenguaje de bioprogramación, encabezada precisamente por
Stocker fuera completada y aplicable a la manipulación genética del embrión
implantado en la esposa de Jacob Moore, llamada Jennifer García. Algo con lo
que Jack no estaba de acuerdo, fue aceptar que el hijo de Moore sobreviviera,
pues según las palabras del propio Stocker, la criatura podría tener
habilidades psíquicas que de ser utilizadas para el mal, lo convertirían en un
peligro para la humanidad. Cuando el primogénito de Jacob era apenas un
embrión, Jack le advirtió a Stocker que si él no se atrevía, él mismo sería
capaz de asesinar a ese monstruo, como él lo llamaba, de una forma rápida que
afectara a Jennifer en lo menos posible. Leonardo sin embargo se negó
rotundamente, pues lo que al principio percibió como un proyecto despiadado,
tras algunos años, cambió a uno grandioso, en lo que utilizó al máximo su talento,
junto al de muchos otros científicos e ingenieros seleccionados cuidadosamente
por el Dr. Moore en diferentes partes del mundo. Jack se daba cuenta de que las
ansias de su camarada por que aquella criatura naciera, aumentaba día a día,
conforme éste y un grupo de científicos programaban sus miles de genes para
dotarlo de poderes sobrenaturales. El único consuelo que Leonardo dio a Jack
fue que él educaría a la criatura para que se convirtiera en una persona de
bien que no lastimara a nadie y que además se encargaría de que nadie lo
percibiera como a un mutante y por lo tanto no fuera víctima de discriminación.
Al llegar
la hora cero, Jack Smith comenzó a prepararse emocionalmente para convertirse
en uno de los mayores genocidas en la historia de la India, sabía que el área
de suministro de energía donde él trabajaba era la piedra angular de todo y por
lo tanto debía ser el primero en actuar. Justo en el instante en que Leonardo
estaba al lado de Jacob esperando su mensaje para ejecutar el plan, Jack se
encontraba en un pequeño departamento situado en el subnivel tres, a la
esperando los resultados de un exhaustivo análisis sobre el funcionamiento de
la energía en el edificio, mientras tanto se divertía armando y desarmando su
rugby de 64 cubos, bebía una lata de mezcal con frutas y observaba de un lado a
otro su pequeño hábitat delimitado por un espacio no mayor a veinte metros
cuadrados, en éste se fabricaban nanodispositivos y chips de implantación
subcutánea, y además se almacenaba y suministraba la energía en todo el
complejo. A pesar de que podía andar en ese lugar con los ojos cerrados, la
nostalgia que le provocaba pensar que serían sus últimos instantes ahí, hacía
que se fijara de nuevo en los aparatos electrónicos que lo rodeaban como si
fuera la primera vez que los veía.
Al mimo tiempo contempló sobre su escritorio
fotografías en las que aparecía con amigos y una ex pareja, así como otra donde
estaba al lado de su máximo ídolo del Cricket, Kevin Pietersen. El análisis terminó y dirigió su mirada de nuevo a
las pantallas; los resultados mostraban algo realmente malo para el complejo
pero excelente para sus planes. Tal como se lo propuso, todos los procesos que
activó simultáneamente, ocasionaron un exceso de energía en varios de los
superconductores, trayendo como consecuencia la aparición de un número elevado
de cortocircuitos en ese nivel.
Faltando escasos minutos para que la planta en la que
se encontraba colapsara y enseguida todo el complejo, Jack bebió la última gota
de mezcal y tomó el celular para escribir un mensaje a Leonardo, pero al estar
a punto de enviarlo se dio cuenta de que su compañero Daniel quien había estado
dormitando a ratos, reaccionó súbitamente como si hubiera visto un fantasma.
— ¿Qué diablos estás haciendo?
— ¿Qué te pasa?— respondió Jack cerrando
desesperadamente varias ventanas de sus monitores— ¿Por qué gritas? — envió
enseguida el mensaje a Stocker.
— ¿No ves que hay una sobrecarga en la zona A, B Y C de
este nivel? Se supone que tú y Wilson habían ido el día de ayer a supervisar
que todo estuviera bien.
Mientras trataba de inventar algo para justificarse,
Jack fingió estar afligido, aunque le fue imposible que en sus labios no se
asomara un poco de la enorme alegría porque su plan pareciera funcionar.
— ¡Los dos son unos idiotas! — Insultó
Daniel a sus compañeros — Si no hacemos algo pronto, el complejo puede hacer
explosión.
— ¡Carajo! No es para tanto ¡Tranquilízate!...—
pronunció Jack cerrando sus puños en los hombros de su compañero. — Ahora mismo
voy a despertar a los otros para que solucionemos este problema.
Daniel regresó a su lugar rápidamente para ver si
había algún cambio importante en lo que señalaba un monitor tridimensional.
— ¡Todos deben escapar de este jodido complejo! —
exclamó Daniel de forma casi instintiva al darse cuenta de que el riesgo de una
explosión aumentaba de forma exponencial.
Al ver que Jack reaccionaba a la misma velocidad que
un procesador de los años noventas, Daniel decidió activar la alarma, pero
antes de que pudiera hacerlo, cayó al suelo con un sonido seco, Jack le disparó
con una pistola eléctrica que guardó en su pantalón, misma que él fabricó, al
igual que otra que le dio a Leonardo Stocker para atacar a Jacob Moore, en
ambas podía establecerse distintos niveles de voltaje para sólo dejar
inconsciente a una persona o incluso asesinarla, dependiendo también del tiempo
que durara siendo electrocutada.
Jack pensó que se le había pasado la mano al ver el
cuerpo inmóvil de su compañero, pero casi enseguida pudo sentir su pulso aunque
fuera débil.
— Lo siento pero no tenía otra opción… — susurró Jack
de cuclillas junto a Daniel y enseguida vio el crucifijo colgado de su cuello —
Ojalá puedas salvarte.
Jack iba a activar la alarma, pero sólo hasta que se
encontrara con sus amigos sobre la plataforma elevadora, y Moore yaciera
muerto; estaba consciente de que por el poco tiempo que habría después de que
tal cosa pasara, serían unos cuantos quienes podrían salvar sus vidas.
martes, 28 de octubre de 2014
viernes, 3 de octubre de 2014
La Chinche Violinista
La
Chinche Violinista
Gilberto Barranco
Lomes
Paulina laboraba en un laboratorio donde estudian las chinches. La
investigación que realizaba en ese tiempo era de suma importancia. Cómo
erradicar a los parásitos que habitan dentro de las chinches. Y así entre
microscopios, cajas de Petri y recipientes donde estaban diminutos seres vivos
se la pasaba todo el día.
Escalofríos, pavor y hasta repugnancia causaban las chinches a Paulina a principio de su doctorado más al analizarlas bajo el microscopio se fue acostumbrando a ellas como a los parásitos alojados en sus intestinos; pequeños organismos parecidos a gusanos. Conforme pasaba el tiempo, Paulina incluso sentía cierto afecto ya que al colocarlas frente a la lente microscópica, las trataba con sumo cuidado procurando no lastimarlas y pensando en darles una vida digna las alimentaba incluso con su propia sangre.
Al estudiar a las chinches a Paulina le
asombró que fueran unos organismos increíblemente resistentes y algo que
también le llamaba la atención es que en esos seres así como en prácticamente
todos los artrópodos e insectos las hembras fueran más grandes que los machos, a
los cuales bien podía concebírseles como simples inseminadores.
El doctorado consumía prácticamente todo
el día y la semana de Paulina, y es que hasta
ese momento parecía no necesitar de otras actividades más sociales para
divertirse y llevar una vida feliz, sin embargo le entusiasmaba que las
personas la visitaran en su laboratorio y así ella tuviera la oportunidad de
mostrarles lo que estaba investigando, por otra parte tampoco le gustaba estar
todo el tiempo metida en el laboratorio, así que salía a la parte del centro de
investigación donde estaban los animales para verlos y hablarles, siendo básicamente
vacas, toros y borregos. Al
mirarlos, Paulina sentía gran orgullo pues en gran parte gracias a su trabajo
era que los animales gozaban de buena salud. Y aunque como ya se comentó, ella sentía
cierto afecto por las chinches, su principal objetivo en el doctorado era
erradicarlas en el mayor número o porcentaje posible, y como los resultados
tenían que tener un impacto nacional, resultaba un tanto complicado por la gran
variedad de chinches que había en todo el país.
El problema más grave era con relación a
las vacas enfermas pues si las personas consumían su carne sin estar bien
cocida casi de inmediato tenían problemas digestivos, e incluso en el corazón
como insuficiencia cardíaca y taquicardia. En el Instituto donde ella trabajaba habían experimentado con ciertos bioinsecticidas,
sin embargo las chinches continuaban volviéndose resistentes o inmunes a los
efectos de ese producto.
Un día el Instituto de investigación donde
trabajaba Paulina recibió la visita de un grupo de alumnos de preparatoria que
iban de excursión con el fin de conocer precisamente un centro científico, y de
ese modo entusiasmarse con la ciencia e incluso llegar a descubrir su vocación por
la química, la biología u otras disciplinas necesarias para el país. A ellos
los acompañaban un par de profesores y representantes del Consejo de Ciencia y
Tecnología del Estado de Morelos (CCyTEM). De tal forma el grupo de visitantes fue
recorriendo diversos laboratorios hasta que llegar a donde estaba Paulina. A ella
casi enseguida le llamó mucho la atención uno de los representantes del CCyTEM llamado
Gerardo, y a él ella también se le hizo de alguna manera atractiva e
interesante, teniendo cierta predilección por las chicas vestidas de blanco
como doctoras y enfermeras. De tal manera iniciaron de pronto una conversación,
en la cual Gerardo le pidió su número telefónico y días después le llamó para
invitarla a comer. Cabe señalar que ella casi
no tenía tiempo de salir a divertirse, ni siquiera con amigas y menos con un
novio, si acaso bebía con su mejor amiga únicamente los fines de semana unas
cervezas en su departamento. Además de eso, Paulina no era una chica
que se considerara a si misma atractiva o al menos no tanto como algunas de sus
compañeras que ya habían tenido varios novios mientras que ella solo uno, por
todo lo anterior se sintió muy emocionada con la invitación aceptándola casi de
inmediato, inclusive le dijo que ella pasaba por él en su coche, el cual acababa
de comprar con la beca de su doctorado. Paulina se sentía tan contenta que ahora
hasta tarareaba canciones gruperas y de banda al realizar sus experimentos
siendo que casi siempre escuchaba música en inglés o clásica, aunque también el
pensar en Gerardo le ocasionaba que se distrajera y que entonces cometiera
errores o descuidos en el laboratorio lo cual era muy peligroso por los
parásitos con los que trabajaba.
Al llegar el día de la cita, Paulina salió
antes de la universidad para ir a su casa y maquillarse como pocas veces lo
hacía, enseguida condujo hasta un restaurante de Sushi, en el que ya la
esperaba Gerardo quien le invitó rollitos de muchos ingredientes, casi todos
con aguacate. Allí estuvieron largo rato conversando, él le comentó que era licenciado
en mercadotecnia pero le dijo que tenía su propio negocio de Network Marketing, y en el que comenzaba
a irle muy bien, tanto que quizás pronto dejaría su trabajo en el CCyTEM para
dedicarse por completo a ese otro trabajo que le ofrecía mayor libertad de
tiempo. A Paulina le sorprendió mucho eso pues ella una vez intentó convencer a
todas sus amistades pero no tuvo éxito en ese negocio con lo cual él le pareció
una persona exitosa, además de muy simpática ya que todo el tiempo la hizo reír
mucho. Por su parte a Gerardo le gustó como se veía Paulina maquillada, aunque el
tono de su bilé fuera muy fuerte, sobrepasando ese detalle, su gentileza y
forma de hablar. Al buscarla en Facebook ratificó además que era una chica
tierna y además que no tenía novio. En medio de su plática salió
a relucir que el pasatiempo favorito de Paulina en sus pocos ratos libres, era
tocar el violín, eso a Gerardo le agradó mucho pues a él también le gustaba
tocar ese instrumento, aunque le explicó que hacía poco tiempo se la habían
robado, con ese pretexto a se le ocurrió pedirle a Paulina que lo invitara a su
departamento donde interpretaría para ella canciones románticas. Eso a ella le
emocionó mucho aunque le preocupó lo que fueran a opinar sus vecinos, no obstante tras titubear por varios
minutos finalmente, consideró que no debía de importarle lo que opinaran los
demás.
De tal forma fueron a su
departamento y ella fue la primera en tocar piezas de Mozart, Gerardo quedó de inmediato sorprendido ante la agilidad
y la sensibilidad que ella demostraba, y tras unos aplausos ella le reveló que aprendió
a tocar ese instrumento desde que era niña. Minutos después él interpretó un
par de melodías de Tchaikovsky aunque sin sabérselas por completo, y fue así
como mutuamente se deleitaron con un ambiente de romantice y virtuosismo, en el
cual ella fue la que quedó más extasiada, sintiendo que a partir de ese momento
ya estaba perdidamente enamorada de él. Enseguida sacó del refrigerador hielos
y jugo de manzana para mezclarlo con la botella de whisky que Gerardo acababa
de comprar en una tienda de autoservicio, y es que esa bebida se convirtió en
una de sus preferidas, desde uno de los últimos cumpleaños de su mejor amiga, llamada
Irlanda, con quien anteriormente compartía departamento. Gerardo sin embargo quería
aprovechar al máximo el efecto relajante de esa bebida, el cual tardó poco
tiempo en manifestarse.
Al otro día Paulina amaneció con un
poco de resaca, pero lo que la hizo sentir pésima fue darse cuenta de que estaba
sola en su recámara, una hora antes de que despertara Gerardo ya se había
marchado de su aposento. Paulina no podía explicarse por qué se había marchado
sin despedirse de ella, con inmenso dolor sintió casi enseguida que sólo la
había utilizado y todo su ser se resquebrajó en un llanto terrible, sintiéndose
estúpida y abusada, era tanto su dolor que ese día se quedó todo el tiempo encerrada
en su departamento. Al siguiente día fue lunes y aunque seguía sintiéndose muy
mal fue a su laboratorio para seguir trabajando con las chinches, en el tiempo
que ella se daba para comer aprovechó para llamar a la escuela donde Gerardo trabajaba
pero la secretaría le dijo que hacía apenas tres días presentó su renuncia. Para Paulina fue como si le
hubiera caído un balde de agua helada, y durante toda la semana se la pasó muy retraída
y de mal humor con sus compañeros, además cometió varios descuidos en sus
experimentos pues lo único que realmente le importaba es que Gerardo le llamara,
siendo que era capaz de perdonarlo si le inventaba tan sólo una excusa. Sin
embargo para su mala fortuna, por más veces que revisó su teléfono, jamás
encontró saludo alguno de él y es que Gerardo casi no entraba a su Facebook,
sólo a su Whatsapp, sin embargo el suyo le indicaba que tenía aproximadamente
el mismo tiempo de no usarlo que de no hablar con ella. El único consuelo que
encontró Paulina fue con su amiga Irlanda quien realizaba su doctorado en el
Distrito Federal, vía Whatsapp y también con varias llamadas trató de
consolarla, y levantarle el ánimo, sin embargo el estado en que se sentía
Paulina cambió poco. Al llegar a su casa tomaba su violín y se ponía a
interpretar las melodías más tristes que conocía hasta que llegó un punto en
que ya no pudo tocar, sino únicamente escuchar la música en Spotify o Youtube y
recostarse en su cama a llorar.
De sentirse en la primavera
de las cuatro estaciones de Vivaldi ahora se veía de repente en la estación más
triste, el otoño o peor aún en el inframundo, y es que al sufrir tanto su
consuelo fue de pronto quitarse la vida, tal remedio se apoderó de su mente una
noche en la que nuevamente escuchaba música melancólica e incluso banda, ya que
de repente fue a la cocina y allí tomó un cuchillo afilado para cortarse las
venas, sin embargo en el preciso instante de rozar su muñeca izquierda con la
sierra de ese instrumento, le entró el pánico y prefirió hacer algo menos
riesgoso, así que entonces únicamente presionó la punta del cuchillo en varias
partes de su mano y brazo y así tener primero el valor de sacarse un poco de
sangre. De tal forma se picó varias veces sin traspasar su piel hasta que finalmente
consiguió hacerse una pequeña herida en la palma de su mano de la cual brotó un
poco de sangre, y tras soltar un pequeño grito comenzó de inmediato a chupar y
a disfrutar de aquel liquido carmesí, segundos después logró percatarse de lo
que estaba haciendo y se sintió muy extraña al no entender por qué acababa de
hacer algo semejante. Se asustó mucho y entonces se colocó alcohol en la
herida, olvidándose casi al instante de cortarse las venas.
A la siguiente semana, Paulina continuó
cometiendo ciertos errores inusuales en ella en sus experimentos, sin embargo parecía
como si de algún modo hubiera superado su decepción amorosa, aunque en realidad ahora tenía un profundo rencor contra el sexo
masculino, y se había prometido a sí misma que jamás volvería a creer en el
amor. Sus compañeros simplemente la notaban muy retraída, y dejaban que hiciera
lo suyo, tratando de alterar correctamente el ADN de las chinches, y así inhibir
la síntesis de un componente esencial para su sobrevivencia. Paulina sin
embargo cometió el mayor error de todos al quedarse una noche dormida en el
laboratorio, y no cerrar apropiadamente
una caja de Petri llena de chinches, había sucedido con anterioridad que un par
de chinches “inofensivas” ya la habían mordido, esta vez sin embargo se
trataban de muchas, un centenar aproximadamente, las cuales olfatearon su
sangre y entonces se subieron en su cuerpo chupándole la sangre e infectando
las heridas con su excremento.
Paulina despertó a las seis y cuarto, y
sintiéndose un tanto adolorida del cuello y de los hombros, descubrió que tenía
manchas
rojas en el cuerpo parecidas a las picaduras de mosquito, pues incluso la comezón
era la misma. No
obstante se sentía un tanto extraña, tenía hambre pues no había cenado en la
noche así que salió del laboratorio para ir a desayunar las picaditas de tinga
que tanto le gustaban, pero entonces descubrió que no le sabían buenas, o mejor
dicho habían dejado de gustarle como si estuviera comiendo papel, y lo mismo le
ocurrió con el atole, el cual para nada disfrutó como un día antes. Lo más
extraño fue que al acercarse a la “doña de las picaditas” y a otras personas
que ya habían llegado a la Universidad, de inmediato percibió un gran olor a
sangre, la cual le pareció sumamente exquisita y necesaria como si se tratara
de agua y ella se encontrara sedienta en el desierto. Al
oler a la “doña” y no precisamente su fragancia de imitación, prácticamente la
boca se le hizo agua, pero entonces le pagó rápidamente y se fue corriendo sin terminarse
el atole, ni recibir el cambio de su billete. Sintió de pronto que todo era una
pesadilla, pero pellizcarse el brazo no le sirvió de nada. Casi al instante le
fue insoportable la sed de sangre y antes de que llegaran sus compañeros se alejó
de su facultad.
Paulina intentó dirigirse a
su departamento pero tenía tanta sed de sangre que se le ocurrió regresar a donde
estaba el ganado y se quedó viendo por un instante a las vacas que como de
costumbre mugían y comían pasto, y que veían a Paulina con cierta confianza al
conocerla desde hacía un tiempo. No obstante ella ya no era la misma, y los
rumiantes parecieron notarlo enseguida. Como si de un depredador se tratase,
Paulina tenía la mirada perdida, reflejo de que había perdido por completo la
razón, de su boca comenzó a escurrirle mucha saliva y enseguida le salió de la
garganta un pico el cual se alargó rápidamente hasta alcanzar treinta
centímetros de largo. Las vacas al verla comenzaron de inmediato a alebrestarse
y a mugir muy fuerte tal y como si estuvieran frente al propio demonio.
Paulina convertida entonces en
su enemigo, se acercó a una vaca un tanto distante de las demás que resultaba
la más fácil morder, y entonces sin pensarlo brincó la cerca y se abalanzó
sobre ella enterrando aquel pico de su boca en su carne y de inmediato a través
de ese conducto comenzó a fluir sangre como si fuera una manguera que acabase
de ser conectada a una llave. Las demás vacas parecían
aterrorizadas al ver a su compañera ser víctima de un ser al que hasta hace
poco les parecía familiar, pero que ahora las aterrorizaba con su aspecto y
comportamiento monstruoso, por lo cual mugían con desesperación sin atreverse a
defender a la ternera, ésta no obstante o murió, sólo se recostó en el suelo al
sentirse debilitada y asustada, ya que Paulina le quitó más de dos litros de
sangre en aproximadamente un minuto, una vez saciada su hambre desenterró aquel
largo pico de la carne de la bestia, el cual regresó a su garganta como encogiéndose
rápidamente, enseguida se brincó nuevamente la cerca y casi enseguida recuperó
el juicio, al ocurrir eso sintió mucho asco de sí misma, viendo con horror como
es que su estómago se veía muy inflamado al estar lleno de sangre, pareciéndose
casi a una mujer embarazada. Ante ello lo único que pudo hacer fue frotarse la
mano en sus labios e intentar vomitar pero no pudo sacar más que saliva. De tal
forma decidió nuevamente irse a su casa. Camino a la parada del autobús se
cubrió el estómago lo que más pudo con su blusa y caminó jorobada. Para su mala suerte a esa
hora ingresaban todos los alumnos, por lo que aunque intentó escabullirse sin
ser percibida, un par de estudiantes que la conocían, la vieron correr
extrañamente.
Paulina llegó a su
departamento y lo primero que hizo fue verse en el espejo, recordando con
cierta dificultad, como si hubiera estado borracha, que de la boca le salió un
pico con el cual chupó sangre de la vaca. Abrió la boca lentamente con mucho
temor ante lo que podía descubrir, y aunque a primera vista no tenía nada
extraño en su garganta luego se dio cuenta que la tenía irritada y con sangre
en su interior e incluso en su lengua y dientes. Al alejarse del espejo comenzó
a darle sueño y no resistió las ganas de dormirse, deseando en lo más profundo
de su ser, que al acostarse despertaría de una “pesadilla” en la que se
encontraba sumergida.

La Chinche Violinista por Gilberto Barranco Lomes se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en http://imaginoosfera.blogspot.mx/2014/10/la-chinche-violinista.html.
viernes, 8 de agosto de 2014
Dragon Ball NFL

Dragon Ball NFL por Gilberto Barranco Lomes se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
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